El precio del dólar se dispara mientras el chavismo endurece su discurso: ¿Qué sigue para la economía venezolana?
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El régimen aplica la Ley Simón Bolívar como respuesta a la salida de Chevron, pero el dólar paralelo ya muestra su impacto.

Por nuestro analista económico
Hoy, 17 de marzo, inició con un nuevo golpe para la economía venezolana. El precio del dólar paralelo en el país alcanzó los 80,98 bolívares, mientras que la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) se ubicó en 66,55 bolívares. Esta brecha, cada vez más amplia, es una clara señal de lo que se avecina: mayor volatilidad en el mercado cambiario, un incremento sostenido de los precios y una presión adicional sobre el ya deteriorado poder adquisitivo de los ciudadanos.
En medio de esta tormenta económica, el régimen de Nicolás Maduro intenta tomar control de la narrativa con la Ley Simón Bolívar, una medida que Diosdado Cabello ha advertido que se aplicará con «rigurosidad» tras la salida de Chevron del país. Pero, ¿será suficiente esta maniobra para sostener la economía nacional?
El efecto inmediato de la salida de Chevron
La decisión de Estados Unidos de revocar la licencia de Chevron para operar en Venezuela no es un evento aislado. Se trata de una pieza clave dentro de un tablero geopolítico en el que el gobierno de Trump ha decidido cortar el flujo de ingresos petroleros que Maduro utilizaba para sostener su régimen.
La consecuencia inmediata es una caída de los dólares frescos que ingresaban al país a través de los acuerdos con la petrolera estadounidense. Esto significa que el BCV tendrá menos divisas para intervenir en el mercado cambiario, lo que explica el repunte acelerado del dólar paralelo. Sin capacidad para inyectar liquidez y con la expectativa de que la economía se quedará aún más aislada, el mercado responde con un aumento en la demanda de dólares y una aceleración de la devaluación.
¿Qué busca el chavismo con la Ley Simón Bolívar?
La Ley Simón Bolívar para la Reconstrucción Nacional fue aprobada en 2023 como un mecanismo del chavismo para intentar manejar la economía bajo un modelo más estatista y de control absoluto. Cabello ha anunciado que será aplicada con rigor ante la salida de Chevron, lo que sugiere un mayor intervencionismo estatal en sectores estratégicos, incluyendo el energético y el cambiario.
Entre los objetivos de esta ley se encuentran:
- Captación de recursos internos: Aumentar la presión sobre el sector privado para que contribuya con divisas al Estado, a través de impuestos, control de precios y posibles expropiaciones encubiertas.
- Mayor injerencia en el sector petrolero: Sin Chevron y otras empresas extranjeras, el chavismo buscará reforzar alianzas con Rusia, Irán y China para sostener la producción y comercialización de crudo.
- Control estricto de las remesas y del comercio en dólares: Se podrían endurecer las restricciones sobre los pagos en divisas dentro del país, afectando a comerciantes y consumidores.
El problema de este modelo es que ya ha sido probado y ha fracasado. A lo largo de los últimos 20 años, cada intento del chavismo de imponer más control sobre la economía solo ha generado más inflación, más escasez y menos inversión.
¿Maduro volteará aún más hacia Rusia, China e Irán?
Desde que la administración Trump endureció las sanciones contra Venezuela, Maduro ha buscado aliados en países que no tienen reparos en desafiar a Washington. Ahora que la relación con Estados Unidos se ha deteriorado aún más, es de esperar que el régimen chavista se acerque todavía más a Putin, Xi Jinping y los ayatolás de Irán.
- Rusia: Ha sido un socio clave en el sector petrolero y militar, pero enfrenta sus propios problemas por la guerra con Ucrania y las sanciones occidentales.
- China: Si bien sigue siendo un jugador importante en la economía venezolana, ha reducido su exposición al país debido al alto riesgo de impago.
- Irán: Ha ayudado a Maduro con gasolina y repuestos para la industria petrolera, pero su economía también está golpeada por las sanciones internacionales.
Depender de estos países es un arma de doble filo. Si Maduro se aísla completamente de Occidente, el costo será aún más alto para la economía venezolana, que perderá acceso a mercados clave y a financiamiento internacional.
¿Qué viene para el bolsillo de los venezolanos?
Si algo ha quedado claro en los últimos años es que cuando el dólar paralelo se dispara, los precios lo siguen rápidamente. Con la brecha cambiaria aumentando y la incertidumbre creciendo, es probable que en los próximos meses los venezolanos enfrenten:
✔ Mayor inflación: Si el gobierno no logra contener la devaluación, los precios de bienes y servicios se dispararán.
✔ Más escasez: Con menos dólares en circulación, la importación de productos básicos será más costosa y limitada.
✔ Menos capacidad de ahorro: Los bolívares perderán aún más su valor, incentivando la compra de dólares y bienes duraderos.
✔ Mayor presión fiscal: Ante la falta de ingresos, el chavismo podría endurecer los impuestos y regulaciones sobre el comercio formal.
Conclusión: Más crisis a la vista
El colapso del acuerdo con Chevron y la respuesta del chavismo con la Ley Simón Bolívar no hacen más que confirmar lo que ya sabíamos: Maduro sigue apostando a un modelo fallido de control estatal y alianzas con autocracias internacionales, mientras la economía venezolana se sigue desmoronando.
Desde esta tribuna advertimos que los próximos meses traerán mayor volatilidad cambiaria, más inflación y más dificultades para la población. La pregunta no es si el modelo del chavismo colapsará, sino cuánto más sufrirá el pueblo venezolano antes de que eso ocurra.
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